Nuptialis de Panorpa o como recien nombrado "escorpión volador", se convirtió en la broma de las redes sociales y la nueva fobia en Hermosillo. La especie tiene raices endémicas en el Oeste de los Estados Unidos, por lo que su presencia en México ha causado una ingrata sorpresa.
A nivel internacional los controles sanitarios, candados de calidad y barreras no arancelarias han sido el método para prevenir la exportación de plagas. El alacrán volador es la viva muestra que la corrupción ha vuelto a hacer estragos a nuestro país, al grado de contradecir refranes, es por eso que dios no le da alas a los alacranes. La nueva especie de la región sonorense llegó a su nueva hábitad de la mano del hombre. Las fronteras entre México y los Estados Unidos comparten un gigantesco tránsito de mercancias, lo que significa un riesgo de exportación de plagas, por lo que instituciones gubernamentales frágiles aumentan el riesgo de contagio.
En México las instituciones encargadas de blindar nuestro país contra plagas es SAGARPA con SENASICA, así como Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) por medio de Aduana México. El tener una plaga cómo el alacrán volador debe generar una investigación a fondo en ambas secretarías y castigar a los responsables de está infección, que afecta directamente a los mexicanos y a los ecosistemas naturales de la región.
Haber cometido el error de recibir la plaga afectará por completo la imagen mercantil de México, demostrando instituciones corruptibles y con huecos estructurales. Lo único que le tocaba al gobierno era la burocracia, pero nisiquiera hacen bien el único trabajo que les corresponde.